miércoles, 31 de agosto de 2016

La colección de cuadros del marqués de Leganés en Morata (VI)


En el año 2012 un cuadro del palacio de Morata reapareció después de considerarse desaparecido durante más de cien años

La pintura de Sofonisba Angissola fue adquirida por el Estado para el Museo del Prado


Si algunos de los cuadros que fueron depositados en el palacio de Morata pueden hoy contemplarse en diversos museos, en otros casos no puede decirse lo mismo: la mayoría de los cuadros que en su día colgaron del palacio morateño del marqués de Leganés y de los condes de Altamira actualmente se consideran como no localizados. Así, como no localizado, figura en la tesis de Pérez Preciado un cuadro de la pintura italiana Sofonisba Angissola, que el marqués de Leganés destinó a su palacio de Morata y que hace sólo unos años, en 2012, tras más de 140 años desaparecido, ha pasado a pertenecer a los fondos del Museo del Prado.

La pasada semana hicimos un recorrido por la localización actual en museos públicos y en colecciones privadas de algunos de los cuadros que en su día colgaron de las paredes del palacio morateño de los marqueses de Leganés y de los condes de Altamira. Además de estos cuadros –localizados muchos de ellos en España y también, otros, fuera de nuestras fronteras-, un porcentaje muy importante de la colección creada por el I marqués de Leganés se considera por parte de los especialistas como no localizada. En algún momento histórico a estos cuadros, documentados en distintos inventarios, realizados cuando permanecían integrados en el mayorazgo creado por el I marqués de Leganés, se les pierde el rastro y a partir de ahí se ignora a qué institución o persona, pública o particular, pertenece. Uno de los mayores especialistas en esta colección de pinturas creada por Diego Messía Felípez de Guzmán –Juan José Pérez Preciado, tantas veces citado en este blog como autor de la tesis El marqués de Leganés y las Artes-, analiza la historia de cada uno de los más de 1300 cuadros que formaron parte de este patrimonio. En este repaso a la historia de cada pintura aparece la expresión no localizada para indicar que, en la actualidad, se desconoce a quién pertenece y donde se encuentra cada una de las obras analizada.
A esta categoría de no localizada pertenecen muchos de los cuadros –en realidad la mayoría- que en su momento estuvieron en el palacio de Morata. De hecho, es el inventario de 1753, transcrito en su totalidad por Mercedes Agulló en una publicación editada por el Museo del Prado y al que ya nos hemos referido en alguna ocasión, Documentos para la historia de la pintura española, la última referencia documental de muchos de estos cuadros de los que, desde ese lejano inventario, se desconoce su paradero. 
Reaparición del cuadro y compra para el Museo del Prado
Con esta consideración de pintura no localizada – a partir de 1868- aparece en la tesis de Pérez Preciado, presentada en 2010, una pintura que años después reapareció felizmente cuando fue adquirida para el patrimonio público por el Museo del Prado: se trata de una obra de la pintora Sofonisba Anguissola. Que el cuadro fuera obra de una pintora del siglo XVI ya dota de una condición especial a esta pintura que, durante mucho tiempo, se creyó que representaba a San Pedro aunque, con el paso de los años, se identificó al que era el protagonista real de la pintura.
El cuadro de Sofonisba Anguissola adquirido por el Museo del Prado

En el inventario del conde de Altamira de 1753 se localiza este cuadro colgado en el dormitorio bajo con ventana al patio del palacio de Morata. En este inventario se describe la obra como:
377. Otra pintura de más de medio de cuerpo de San Pedro escribiendo, pintado un cuadrito de una imagen con el Niño, de siete cuartas de alto y una vara de ancho.
El cuadro cambió de propietario ya en el siglo XIX cuando lo adquirió José Madrazo, posiblemente tras comprar varios cuadros del palacio morateño en 1820. Años después, tras la muerte del pintor de cámara, fue vendido al marqués de Salamanca que lo colgó en las paredes del palacio de Vistalalegre. Ya para entonces el motivo que representó Sofonisba Anguissola en su pintura, que siempre se había asociado a la figura san Pedro, fue correctamente identificado.  El cuadro aparece en el catálogo de las pinturas de José Madrazo (año 1856) con el número 4 y la siguiente descripción:
4. San Pedro escribiendo sus epístolas. Sobre una mesa tiene las llaves, y con la mano izquierda señala a un cuadro del fondo que representa la sagrada familia. (Media figura menor del tamaño natural) (Galería de Altamira).
Sin embargo, al final del folleto editado con el catálogo de las obras propiedad de Madrazo –rectificaciones de la página 169-, aparece la correcta identificación del protagonista de la pintura:
 4. Este cuadro, que se creyó representar a San Pedro escribiendo sus epístolas, después de limpio y detenidamente reconocido ha resultado ser el retrato del poeta CASELLI, cuyo nombre se lee claramente escrito en un libro de rimas italianas que figura estar componiendo.
 Rectificación sobre el cuadro propiedad del conde de Altamira que adquirió José Madrazo
Aclarado definitivamente el asunto central del cuadro de Sofonisba Anguissola, adquirido por el I marques de Leganés cuando ejercía como gobernador y representante de la corona española en Milán y destinado a su palacio morateño, quedaba por seguir la trayectoria de la pintura tras pertenecer a José Madrazo y posteriormente pasar a la colección de José de Salamanca. A partir de ahí, se  pierde la pista de la obra que pasó a un propietario desconocido tras su venta por parte del marqués o de sus herederos. Pérez Preciado considera que desde 1868 se consideraba como no localizado.
Habría de pasar más de un siglo, concretamente 144 años para que en 2012 –dos años después de la tesis de Pérez Preciado, el cuadro reapareciera a la luz pública al ser adquirido por el Estado para la colección del Museo del Prado. En la Memoria de Actividades que el Museo del Prado editó en ese año de 2012 se indica:
Otras importantes incorporaciones ha sido el retrato de Giovanni Battista Caselli, poeta de Cremona de la pintora italiana Sofonisba Anguissola, el miembro más destacado de una familia de pintoras cremonesas de mediados del siglo XVI, vinculada a la corte española durante el reinado de Felipe II (…).
En esta misma publicación se hace mención expresa al equívoco que rodeó a esta tela, cuando se identificó al personaje central con San Pedro, y también se traza el recorrido de la pintura desde su propietario primero, el italiano Pietro Antonio Tolentino, pasando por el I marqués de Leganés, el conde de Altamira y José Madrazo. Entre los propietarios de la obra de Sofonisba Anguisola, la autora de la reseña del cuadro, Leticia Ruiz Gómez, no cita al marqués de Salamanca pero sí que identifica a Caylus Anticuario S. A., que obtuvo la propiedad en una subasta y que fue la entidad que negoció con el Estado español la adquisición para el patrimonio público de esta antigua obra procedente del palacio de Morata de los marqueses de Leganés y los condes de Altamira.
Según relata el periódico digital El Confidencial, (30-10-2013) el cuadro llegó a la casa de subastas Segre sin estar catalogado y sin que se tuviera clara la autoría del mismo. El cuadro, identificado con el título de Escritor místico, fue ofrecido a la casa de subastas por un comerciante de arte. Cuando se celebró la subasta, cuya puja se inició en la cantidad de 1.800 euros, acudieron dos coleccionistas extranjeros y la Galería Caylus que, finalmente, se hizo con la obra de Sofonisba por la cantidad de 10.000 euros. El Museo del Prado y la Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Obras de Arte habían sido notificados de la subasta pero no se interesaron en ese momento por la pintura de la autora italiana.
Tras proceder a la limpieza de la obra e iniciar el proceso de documentación de la misma, los nuevos propietarios siguieron la pista del número 377 que aparecía en el cuadro en color blanco. A partir de aquí se dedujo su pertenencia a la colección del I marqués de Leganés y, posteriormente, al conde de Altamira. Ante la solicitud de un permiso de exportación, el Museo del Prado sí que se interesó entonces por la obra que pasó a sus fondos tras abonar 60.000 euros por la misma pintura que en la subasta se había valorado inicialmente en 1.800 euros.
El cuadro, una vez propiedad del Museo del Prado, fue expuesto en Caixaforum Barcelona –hasta el 15v de enero de 2015- en una muestra titulada La belleza cautiva. Pequeños tesoros del Museo del Prado.
No ha sucedido lo mismo con otras pinturas del marqués de Leganés que siguen con la condición de desaparecidas. La próxima semana, como epílogo de esta serie de post sobre los cuadros que se depositaron en el palacio de Morata, analizaremos el misterio en torno a un cuadro también desaparecido y con una curiosa historia.

Fuentes y bibliografía:
  • Agulló y Cobo, Mercedes. Documentos para la historia de la pintura española. Museo del Prado, Madrid, 1994.
  • Catálogo de la Galería de cuadros del Excmo. Sr. D. José de Madrazo. Imprenta de D. Cipriano López. Madrid, 1856.
  • Pérez Preciado, José Juan. El marqués de Leganés y las artes. Tesis doctoral. Universidad Complutense. Facultad de Geografía e Historia. Madrid 2010.
  • Giovanni Battista Caselli, poeta de Cremona. Memoria de actividades 2012. Museo Nacional del Prado. Ruiz L. Madrid,  2013.
  • Elconfidencial.com/cultura/2013-10-30/cultura-compro-para-el-prado-un-cuadro-33-veces-mas-caro_47799/






miércoles, 24 de agosto de 2016

La colección de cuadros del marqués de Leganés en Morata (V)


Guía de museos dónde contemplar alguno de los cuadros que colgaron del palacio morateño de los marqueses de Leganés


En las anteriores entregas del blog hemos realizado un recorrido por la historia de los cuadros que I marqués de Leganés decidió depositar en su palacio de Morata. Desde que Diego Felípez de Guzmán llegara a Morata, en torno a la tercera década del siglo XVII, decidió que las paredes de su palacio morateño albergaran parte de la impresionante colección de pintura que, a lo largo de los años, fue reuniendo.
Con el paso del tiempo, distintos avatares históricos afectaron a esta colección, integrada en el mayorazgo creado por el primer marqués, que poco a poco se fue disgregando. En la entrega de hoy veremos dónde es posible contemplar actualmente algunos de los cuadros que, en su día, estuvieron en Morata.

El I marqués de Leganés fue considerado en su época como uno de los más importantes coleccionistas privados de pintura de todas las escuelas más prestigiosas de su tiempo: obras de los mejores autores flamencos, de las distintas escuelas italianas y, por supuesto, españoles, pasaron a su colección y, una parte muy importante llegó al palacio de Morata. Si bien la figura jurídica del mayorazgo protegió, durante casi dos siglos, la integridad del patrimonio artístico creado por el I marqués de Leganés, las dificultades económicas de los condes de Altamira –herederos de los bienes de la Casa de Leganés a partir del siglo XVIII-, propiciaron que la colección de los cuadros depositados en Morata se disgregara y que hoy, casi cuatro siglos después de que los cuadros llegaran a Morata, estos se hallen repartidos por todo el mundo: algunos son propiedad de particulares; otros, están desaparecidos sin que sea posible situar su localización actual. Afortunadamente, quedan aquellos cuadros que pasaron a formar parte del catálogo de distintos museos y que aún hoy podemos contemplar. En el post de esta semana, haremos un seguimiento de la localización de una parte importante de los cuadros que el marques de Leganés colgó en las paredes de su palacio morateño y que actualmente están expuestos en algunos de los museos más importantes del mundo, algunos situados en España, y otros en distintos países de Europa y América. También se incluyen en esta relación las pinturas pertenecientes en la actualidad a colecciones particulares.
Para realizar esta especie de guía, ha resultado fundamental e imprescindible la tesis doctoral que José Juan Pérez Preciado, titulada El marqués de Leganés y las artes, presentó en 2010 en la Universidad Complutense de Madrid. En este recorrido se cita el museo donde se localizan las distintas obras, su título y autor y, en su caso, el número de los inventarios de los distintos museos.
Museo del Prado:
·       Retrato de Federico I duque de Mantua, Tiziano Vecelio (P408). 
·       Vieja mesándose los cabellos, Quentyn Metsys (P3074). 
·       La visión de San Huberto, Peter Paul Rubens-Jans Brueghel, El Viejo (1411).
·       Giovanni Battista Caselli, poeta de Cremona*, Sofonisba Anguissola (P08110).

Museo Cerralbo:
·       Fábula de la serpiente y los puercoespines,  Frans Snyders (Invent. 3900).
·       Autoretrato, Giuliom Cesare Procaccini. (Invent. 3731).
·       Retrato de la madre de Galeasso Galassi, taller de Tanzio de Varallo (Invent. 3757).
·       San Juan en Patmos, anónimo flamenco (Invent. VH 448).

Academia de Bellas Artes de San Fernando:
·       Retrato de Antonio Servas, Pieter Snayers.

Fundación Lázaro Galdeano:
  • Retrato de Leonor de Mantua, emperatriz, Giustus Sustermans. (Invent. 4030).


Instituto de Valencia de Don Juan:
·       Retrato de Francisco de Quevedo,  Juan Van der Hamen.

Palacio del Senado:
·       Retrato de Dux de Venecia, anónimo. (Núm. 120).
·       Retrato del marqués Cosimo Ricardi, Giustus Sustermans, anónimo italiano. (Núm. 99).
·       Retrato de Francisco Antonio Gamasa, anónimo flamenco. (Núm. 101).
·       Retrato de Antonio Arias Sotelo. anónimo italiano. (Núm. 103).
·       Retrato de Cristóbal de Reincourt, anónimo italiano. (Núm. 107).
·       Retrato del conde de la Ribera, anónimo italiano. (Núm. 109).
·       Retrato de Juan de Garay, anónimo Italiano. (Núm. 114).
·       Retrato de Don Martín de Aragón, anónimo italiano. (Núm. 111).
·       Retrato de Erasmo de Lener, anónimo italiano. (Núm. 127).
·       Retrato de Don Carlos de la Gata, anónimo italiano. (Núm. 117).
·       Retrato de Gil de Haes, anónimo italiano. (Núm. 105).
·       Retrato de Don Tiberio Brancaccio, anónimo italiano. (Núm. 108).
·       Retrato del marqués Pablo Antonio Lunato, anónimo italiano. (Núm. 104).
·       Retrato del príncipe Reinaldo d´Este, anónimo italiano. (Núm. 116).
·       Retrato del barón de Battevilla, anónimo italiano. (Núm. 126).
·       Retrato del barón de Seback, anónimo italiano. (Núm. 106).
·       Retrato de don Sancho de Ávila, Santiago Morán. (Núm. 118).
·       Retrato del conde Galeasotrot, anónimo italiano. (Núm. 121).
·       Retrato de don Rodrigo de Múgica, anónimo. (Núm. 119).
·       Retrato de un miembro del consejo Secreto, anónimo italiano. (Núm. 113).
·       Retrato de maestre de campo desconocido, anónimo italiano. (Núm. 110, 125, 112, 123, 102, 122, 124).
·       Sultan Solimán, anónimo. (Núm. 130).
·       Sultán Morat, anónimo. (Núm. 131).
·       Conde Matías Galasso, anónimo italiano. (Núm. 128).
·       Personaje desconocido, anónimo italiano. (Núm. 129).
Todos estos cuadros (a excepción de los cuatro últimos) pasaron por la propiedad de José Madrazo y del marqués de Salamanca antes de ser vendidos por este último al Senado en 1883. Los cuatro últimos cuadros fueron adquiridos por el Senado a su último propietario, José de Gayangos en 1909.

Stratfield Saye Duque de Wellington:
·       Retrato de Felipe IV, Salomon Noveliers ¿Copia de Salomón Noveliers? Quizás esta fue una de las obras compradas por el embajador de Inglaterra en 1820 del palacio de Morata.

Apsley House, Londres:
·       Retrato de María Tudor, reina de España e Inglaterra, Salomón Noveliers. Posiblemente una de las adquiridas por el embajador de Inglaterra en 1820.

·       Retrato del emperador Rodolfo de Habsburgo, Salomón Noveliers (Atribución) Posiblemente adquirida por el embajador de Inglaterra en 1820.

Hispanic Society,  Nueva York:
·       Retrato de Isabel de Borbón, Peter Paul Rubens (Posible copia de Salomon Noveliers). Vendida en la subasta de Salamanca de 1867

Musées Royaux des Beaux Arts de Belgique, Bruselas:
·       La llegada de María de Medici a Amberes, Jans Wildens. (Invent. 3068) Vendido en 1875 por Salamanca.
·       Batalla de Stadtlhn, Pieter Snayers (Invent. 1834). Vendido en la subasta de Salamanca de 1867.

Wallraf Richartz Museum, Colonia:
·       Calvario, Lucas van Valkemborch. 

National Gallery of Scotland, Edimburgo:
Retrato de Geneviéve d´Urse, duquesa de Croy, Anton Van Dyck.

COLECCIONES PARTICULARES
·       General del Mar (Novicia veneciana), anónimo. Galeria Caylus. Mercado del Arte Madrid, 2003
·       Esposa de Venecia, Anónimo. Galeria Caylus. Mercado del Arte Madrid, 2003
·       Fábula de la cabra y lobeznos, Frans Snyders. Colección José Ramón Lizarazu Esnaola, Madrid.
·       El príncipe Baltasar Carlos, Velázquez.  Wallace Collection, Londres.
·       Bodegón con ciervos, Frans Snyders. Colección particular, Estocolmo.
·       Ecce homo, Jacopo Bassano. Colección privada, Londres.
·       Bodegón de frutas, aves, langosta y figura humana, Paul de Vos. Colección privada, Madrid.
·       María de Portugal, reina de España, Salomon Noveliers. Colección privada, Nueva York.
·       Retrato del archiduque Alberto de Hahsburgo, Peter Paul Rubens (¿Gaspar de Crayer?). Colección particular, Madrid.
·       Retrato de la archiduquesa Isabel Clara Eugenia, Peter Paul Rubens (¿Gaspar de Crayer?). Colección particular, Madrid.
·       Agustín Mexia, anónimo español. Colección particular.
·       El invierno, Jacques Linard. Colección particular, Santiago de Compostela.
·       La Primavera, Jacques Linard. Colección privada, Santiago de Compostela.
·       El Verano, Jacques Linard. Colección privada, Santiago de Compostela.
·       El Otoño, Jacques Linard. Colección privada, Santiago de Compostela.
·       Frutero con granada, membrillos, uvas y manzanas, Juan Van der Hamen. Colección privada.
·       Bodegón, Louise Moillón. Colección particular, Madrid. (Cuatro pinturas con esta descripción).
·       Retrato de Don Diego Felípez de Guzmán, Antón van Dick. Colección privada, Suiza.
·       Retrato de Gaspar de Guzmán, conde duque de Olivares, Gaspar de Crayer. Colección Privada, Nueva york.
·       Pedro de Toledo, anónimo. Madrid, Mercado del Arte, febrero de 2002 (Alcalá subastas).
·       Florero, anónimo. Colección privada, Santiago de Compostela. (Dos cuadros con esta denominación).
*En la próxima entrega del blog se analizará la historia de este cuadro que durante un prolongado periodo de tiempo se consideró como no localizado.

Fuentes y bibliografía:
·      Catálogo de la Galería de cuadros del Excmo. Sr. D. José de Madrazo. Imprenta de D. Cipriano López. Madrid, 1856.
·      Pérez Preciado, José Juan. El marqués de Leganés y las artes. Tesis doctoral. Universidad Complutense. Facultad de Geografía e Historia. Madrid 2010.

miércoles, 17 de agosto de 2016

La colección de cuadros del marqués de Leganés en Morata (IV)


El marqués de Salamanca adquirió la mayoría de los cuadros del palacio de Morata que José Madrazo había comprado, previamente, a los condes de Altamira

Estos cuadros pasarían, años más tarde, a otros propietarios como el marqués de Cerralbo.

El Senado español también adquirió parte de la colección original del marqués de Leganés


Tras las sucesivas ventas y subastas que la familia Altamira realizó en diferentes momentos del siglo XIX, la colección de pinturas que el I marqués de Leganés destinó a su residencia en Morata fue desapareciendo del palacio señorial. José Madrazo, el embajador de Inglaterra en España, Henry Wellesley, y otros coleccionistas privados adquirieron la propiedad de estas obras de arte.
Al morir en 1858 José Madrazo, que había adquirido como vimos en la anterior entrega del blog al menos 61 obras depositadas en el palacio de Morata de los condes de Altamira, su colección pictórica, una de las más destacadas y prestigiosas del país, fue puesta en venta, lo que permitió al marqués de Salamanca, una de las fortunas más importantes de la época, hacerse con la propiedad de muchos de estos cuadros.
El marqués de Salamanca, el financiero que dio nombre al barrio madrileño y que destacó por su espíritu emprendedor  y arriesgado en los negocios –fue inversionista en sectores tan dispares como el monopolio de la sal y los ferrocarriles, como promotor del  tendido de alguna de las vías férreas más importantes-, aprovechó estas ventas para hacerse con muchos de los cuadros que Madrazo había adquirido del marqués del Altamira. Su palacio madrileño en el paseo de Recoletos y la finca que compró a la corona española en el entonces pueblo de Carabanchel, Vista Alegre, fueron algunas de sus residencias más emblemáticas y el lugar destinado a mostrar sus adquisiciones de obras de arte, no solo pintura, a la alta sociedad madrileña.
Entre las obras de su colección de pinturas tienen un lugar destacado las que adquirió a la muerte de José Madrazo. Curiosamente, Madrazo había sido el e experto que había asesorado al marqués cuando inició sus colecciones de obras de arte. Naturalmente, entre estas adquisiciones muchas procedían de la antigua colección que el marqués de Leganés  había depositado en su palacio de Morata. Pinturas de Tiziano (El duque de Ferrara), Quentin Metsys (Banqueros contando dinero y Anciana mesándose los cabellos, entre otros), Frans Snynders (Fábulas de La liebre y la tortuga, La cabra y los lobeznos, La serpiente y los puercoespines, El perro y el puente, …), Gaspar de Crayer (Retrato de Isabel Clara Eugenia de Austria), Jan Wildens (Llegada de María de Médicis a Amberes), Paul de Bos (Bodegón con figuras),  El Bosco (Expulsión de los judíos del templo) Gerard Seghers (Autorretrato),  Salomon Noveliers (Retrato de María de Portugal), Pedro Pablo Rubens  (Retrato de Isabel de Borbón), Anton Van Dyck (Retrato del I marqués de Leganés) y varios retratos de autores anónimos (Emperatriz Isabel de Portugal, Dux de Venecia, Cristóbal Reincourt, Francisco Antonio Gamasa, Antonio Arias Sotelo, Conde de la Ribera, …) son algunas de las adquisiciones que José de Salamanca realizó cuando se puso a la venta la colección de José Madrazo y que este, previamente, había adquirido a los condes de Altamira. En total, el marqués de Salamanca pago por los cuadros propiedad de la familia Madrazo –tras la muerte del pintor de cámara a los 79 años de edad-, alrededor de 285.000 pesetas, una auténtica fortuna en la época que los adquirió (23 de julio de 1861).
Los cuadros de Morata cambian de propietario
Sin embargo, como ya sucediera a comienzos del siglo XIX, los problemas económicos de los propietarios que habían adquirido las pinturas del palacio de Morata iban a propiciar nuevas ventas y la dispersión en distintos lugares de las obras coleccionadas por el marqués de Leganés en el siglo XVIII. El marqués de Salamanca vio como mermaban sus finanzas y la necesidad de capitalizar sus propiedades empujaron a éste y a sus herederos a desprenderse de su colección de obras artísticas.  La situación política en la monarquía española y la crisis social y económica que provocaron las guerras carlistas y la inestabilidad en las instituciones afectaron muy directamente a José de Salamanca: la venta y la subasta de las pinturas fue el recurso que encontró el financiero para sanear sus cuentas y evitar la quiebra de sus negocios. En 1867 se convocó una primera subasta de cuadros en París, por aquellos años el centro artístico europeo y principal mercado de obras de arte de todas las épocas. Esta subasta provocó la protesta en los círculos culturales españoles ante la posibilidad, como así sucedió,  de que salieran de España, para no volver,  obras pertenecientes al patrimonio artístico español.
De nada sirvieron las protestas y en su residencia parisina el marqués organizó la venta de parte de su colección. Hasta París se trasladaron 300 obras que alcanzaron un importe de 1.600.000 francos. En esta subasta y entre los cuadros vendidos se encontraban, entre otros, obras de Gaspar de Crayer (Retrato de la infanta Doña Isabel), Guido Reni (Hipómenes y Atalanta) y Salomón Noveliers (Retrato de la reina Ana de Austria y retrato del archiduque Alberto de Austria), todas ellas procedentes originariamente de la colección del marqués de Leganés y de su palacio de Morata.
Pero los problemas económicos del financiero continuaban y en En 1875 José de Salamanca se vio obligado a realizar una nueva subasta en París (En esta ocasión salieron de España 200 cuadros) celebrada en el hotel Drouot. Como sucedió en 1867, la venta del patrimonio pictórico del financiero fue anunciada en los círculos culturales parisinos y para animar a los posibles compradores se editó un catálogo con las características de las obras puestas en almoneda.
 Catálogo de la subasta celebrada en París, en 1875, en la que se vendieron algunos de los cuadros que el marqués de Leganés destinó a su palacio de Morata
 En este catálogo, en el que se anunciaba la subasta de la Collection Salamanca. Tablas Anciens des ecoles Espagnole, Ytalianne, Flamande et Hollandaise provenent des galeries de l´infant don Luis de Bourbon, du marquis d´Altamira, du marquis ´d´Ameinera, de Iriarte, de la contesse de Chinchón, de don José de Madrazo, etc, etc. se hace una relación de las obras más importantes sacadas a subasta, entre ellas, de nuevo, pinturas procedentes originariamente del palacio de Morata y pertenecientes, en periodos sucesivos, a la Casa de Altamira, a José Madrazo y, por último, al marqués de Salamanca.
Entre las pinturas de esta segunda subasta, aparte de obras de Goya, Murillo y otros autores destacados sin relación con la colección primitiva del marqués de Leganés, se citan obras de Velázquez (Retrato de una dama de la corte de Felipe IV y Le renardier du roy), Zurbarán (La Asunción y Penitente gris) que sí pertenecieron a la casa de Leganés o a la de Altamira, aunque nunca estuvieron expuestas en el palacio de Morata. Otras de diversos autores sí que colgaron de las paredes de la residencia palaciega de los marqueses de Leganés y de los condes de Altamira. Algunas de ellas, son las siguientes:
·       Quentin Metsis (Banqueros contando dinero y retrato de personaje desconocido).
·       Frans Snynders (Fábula del perro y el puente).  
·       Jan Wildens (Llegada de María de Medicis a Amberes y Vista de Amberes).
·       Van Dyck (Retrato de don Diego Felípez de Guzmán).
·       Y distintos cuadros de autores anónimos (Meretriz y Doncella de Venecia).
El marqués de Cerralbo y el Senado, nuevos propietarios de pinturas procedentes del palacio de Morata
Tras esta segunda subasta, algunas de las obras que el marqués de Leganés había depositado en su palacio de Morata abandonaron España definitivamente jamás regresarían a nuestro país. Afortunadamente, alguno de los compradores de la colección del marqués de Salamancas sí que eran españoles y las obras que adquirieron permanecieron –y permanecen, en el patrimonio cultural español. Entre estos coleccionistas de obras de arte destacó el marqués de Cerralbo. Como sucedió con muchos compradores de obras de arte en esos años, aprovechó las dificultades económicas de las casas nobiliarias a partir de la segunda mitad del siglo XIX (Osuna, Somosancho, Algete, Altamira,…) para incrementar su colección de obras artísticas. Las sucesivas subastas de miembros destacados de la burguesía como el marqués de Salamanca también le permitió acceder a la adquisición de pinturas que, según hemos visto, habían estado colgadas en el palacio de Morata cuando era propiedad de los marqueses de Leganés y de los condes de Altamira.
El marqués adquirió algunas de las obras que, previamente, el marques de Salamanca había adquirido a Madrazo procedentes del palacio de Morata. Entre estas obras se pueden citar las siguientes:
·       Fábula de la serpiente y los puercoespines, de Frans Synders.
·       Autorretrato, de de Julio César Procaccini.
·       Retrato de una mujer que se llama Bonifacia, del taller de Tanzio de Varello.
·       Frutero con duraznos, de Juan van der Hamen.
·       Además de estas obras el marqués de Cerralbo también poseía previamente a estas compras una obra de un autor anónimo flamenco, San Juan en Patmos, que en su momento también estuvo colgada en el palacio de Morata.
 Retrato de Juan de Garay, del palacio de Morata al palacio del Senado
Otra parte muy destacada de la antigua colección del marqués de Leganés que había adquirido el marqués de Salamanca a José Madrazo, y en distintos momentos históricos se habían localizado en Morata, pasaron, afortunadamente, a formar parte del patrimonio de público. A diferencia de otras obras, estas pinturas, permanecen en España gracias a que fueron vendidas al Senado español.  Pérez Preciado, en su tesis sobre el marqués de Leganés, cifra el importe este lote, formado en su mayor parte por retratos de militares y distintos personajes, en 18.600 pesetas, en una venta que se materializó el 3 de julio de 1883. Ente las obras adquiridas por el Senado figuran:
·       Anónimo flamenco, Retrato de militar.
·       Anónimo, Retrato del dux de Venecia.
·       Giustus Sestermars, Marqués Cosimo Ricardi.
·       Anónimo flamenco, Retrato del Padre Camasa.
·       Anónimo italiano, Don Antonio Arias Sotelo.
·       Anónimo italiano, Cristóbal de Reincourt.
·       Anónimo Italiano, Conde de la Ribera.
·       Anónimo Italiano, Don Juan de Garay.
·       Anónimo italiano, Don Juan de la Gata.
·       Anónimo Italiano, Gil de Haes.
·       Anónimo italiano, Don Tiberio Brancaccio.
·       Anónimo italiano, Marqués Pablo Antonio Lunato.
·       Anónimo Italiano, Príncipe Reinaldo d´Este.
·       Anónimo italiano, Barón de Battevilla.
·       Anónimo italiano, Barón de Seback.
·       Santiago Morán, Don Sancho de Ávila.
·       Anónimo italiano, Conde Galeosotrot.
·       Anónimo, Don Rodrigo de Múgica y Butrón.
·       Anónimo italiano, Miembro del consejo Secreto.
·       Anónimo italiano, Maestre de campo desconocido (Siete cuadros con esta denominación).
Aparte de estos cuadros que pertenecieron al marqués de Salamanca procedentes de Morata, el Senado también adquirió posteriormente otras dos pinturas que también estuvieron depositadas en el palacio de Morata:
·       Anónimo italiano, Conde Matías Galasso (Adquirido a José de Gayangos en 1909).
·       Anónimo italiano, Personaje desconocido (Adquirido también a José de Gayangos).
Fuentes y bibliografía:
Pérez Preciado, José Juan. El marqués de Leganés y las artes. Tesis doctoral. Universidad Complutense. Facultad de Geografía e Historia. Madrid 2010.
Madrazo, Federico. Recuerdos de mi vida. Museo Romántico. Madrid 1994.
Eva Mª Ramos Frendo, Eva María. El marqués de Salamanca, un apasionado coleccionista. RIUMA, Investigación, Historia del Arte. Universidad de Málaga, 2012.
Catálogo de la venta en Paris, año 1875. Collection Salamanca. Tablas Anciens des ecoles Espagnole, Ytalianne, Flamande et Hollandaise … (Tomado de la Biblioteca Nacional Francesa).
Catálogo de la exposición “Los Madrazo, una familia de artistas”. Museo Municipal de Madrid. Ayuntamiento de Madrid, Concejalía de Cultura. Madrid, 1985.